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Quizá
nunca
se
habían
imaginado
en
esa
escena.
Pero,
con
deleite
y
sorpresa,
se
vieron
envueltos
en
ella.
No
sin
cierto
asombro,
unos
120
docentes
se
quitaron
los
zapatos
y se
sentaron
sobre
colchonetas
en
el
piso
para
escuchar
una
explicación,
en
coreano
y
traducida
en
simultáneo,
sobre
los
orígenes
y
fundamentos
del
budismo.
Fue
en
el
Templo
Budista
de
Corea,
a
pocas
cuadras
del
Parque
Chacabuco.
Allí
terminó
un
recorrido
por
la
ciudad
que
intentó
acercar
a
maestros,
profesores
y
preceptores
al
pasado
y
presente
de
la
inmigración
en
la
Argentina.
Salir
de
las
aulas
y
ver
partes
de
una
Buenos
Aires
que
muchos
no
conocen.
Visitar
rincones
de
la
ciudad
que
guardan
huellas
y
secretos
de
su
pasado.
Y
revelan
la
vida
actual.
Pensar
la
ciudad
y la
historia
desde
una
perspectiva
diferente.
Esta
fue
la
idea
del
Centro
de
Pedagogías
de
Anticipación
(CePA),
el
centro
de
capacitación
de
docentes
de
la
Secretaría
de
Educación
porteña,
que
organizó
cuatro
recorridos
turístico-didácticos
para
que
los
maestros
puedan
pensar
la
actualidad
y la
historia
con
una
mirada
distinta
a la
que
suelen
tener
desde
la
escuela.
El
proyecto
"Radiografías
de
Buenos
Aires"
propone
visitas
por
la
Capital
que
enfocan
temas
como
la
arquitectura,
la
inmigración,
la
religión
y
las
celebraciones.
Entre
salida
y
salida,
se
realizan
charlas
y
talleres
sobre
estos
temas.
Los
encargados
de
guiar
y
responder
a
las
preguntas
de
los
docentes
son
los
"Eternautas",
un
grupo
de
historiadores
treintañeros
dedicados,
justamente,
a
organizar
paseos
por
la
ciudad
para
turistas
y
porteños
que
quieran
conocer
no
sólo
paisajes
y
fachadas
sino
los
datos,
anécdotas,
mitos
y
verdades
que
han
ido
construyendo
la
identidad
porteña.
El
sábado
pasado,
apenas
pasadas
las
dos
de
la
tarde,
más
de
cien
maestros
y
preceptores
subieron
a
tres
micros
que
los
llevaron
a
recorrer
barrios
tan
diferentes
y
tan
particulares
como
Barracas,
San
Telmo,
Parque
Patricios
y el
Bajo
Flores.
"Buenos
Aires
es
inmigración.
Y es
muy
importante
tratar
este
tema
con
los
maestros
porque
en
las
escuelas
hay
muchos
chicos
inmigrantes",
justifica
Javier
Trimboli,
coordinador
del
proyecto.
El
viaje
empezó
en
un
viejo
conventillo
en
San
Juan
y
Defensa,
que
ahora
alberga
locales
que
venden
antigüedades.
Allí,
explicaron
los
guías,
vivió
una
familia
de
la
aristocracia
argentina
descendiente
de
españoles,
a
mediados
del
siglo
XIX.
Varios
docentes
demostraban
asombro
mientras
escuchaban
historias
que
no
conocían.
El
paseo
siguió
por
Barracas,
donde
Gabriel
Di
Neglio,
el
coordinador
de
Eternautas,
contó
cómo
la
inmigración
de
Italia
y
España
influyó
en
la
formación
de
los
primeros
sindicatos,
que
surgieron
en
ese
barrio
de
la
mano
de
las
primeras
fábricas.
Algunos
maestros
tomaban
notas
en
sus
cuadernos
y
todos
se
rieron
con
algunas
anécdotas
sobre
los
panaderos
anarquistas
de
los
años
20.
"Nuestra
idea
es
confrontar
estas
otras
historias
a la
historia
oficial
que
reina
en
las
escuelas",
señala
Alejandra
Birgin,
directora
del
CePA.
La
última
parte
del
paseo,
en
el
"barrio
coreano"
del
Bajo
Flores,
fue
un
modo
de
mostrar
a
los
docentes
la
inmigración
actual.
Antes
de
la
visita
al
templo
budista,
pararon
en
el
Instituto
Coreano
Argentino,
una
escuela
privada
bilingüe,
donde
se
dan
materias
en
coreano
y en
castellano.
"Es
increíble.
Todo
esto
es
Buenos
Aires,
pero
uno
ni
se
entera
de
que
existe",
comentaba
una
maestra
mientras
el
micro
encaraba
la
vuelta.
Como
ella,
más
de
cien
docentes
salieron
sorprendidos
y
entusiasmados. |