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Esta caminata recorre la zona de la ciudad de mayor concentración de parque y monumentos. Tomando como eje la avenida del Libertador, apreciamos tanto los monumentos dedicados a héroes y eventos históricos como aquellas esculturas con una intención mayormente estética.
A lo largo del itinerario encontramos edificios residenciales e institucionales de gran valor patrimonial y arquitectónico, que ilustran el eclecticismo característico de Buenos Aires y, en particular, los rasgos que adquirió la metrópoli alrededor de 1910 en su momento de auge económico y apogeo urbanístico.
Nos perdemos en los vericuetos de la zona conocida como “La Isla”, y caminando a través de los parques bajo la sombra de los árboles nos adentramos en un mágico rincón de la ciudad conocido como Palermo Chico, que rompe con la tradicional grilla porteña proponiendo una amena caminata por sus calles curvas, reconociendo a media que avanzamos las imponentes residencias de la alta burguesía porteña de la época dorada, muchas actualmente transformadas en embajadas.
Para finalizar el recorrido, ingresamos al fastuoso Museo Nacional de Arte Decorativo, originalmente residencia de la familia Errázuriz Alvear, para captar en detalle el modo de vida de la élite de principios del siglo XX. Es el único palacio de Buenos Aires que puede visitarse por dentro para apreciar el mobiliario original, la distribución de la residencia, y partes de la colección privada de la familia que lo supo habitar.
El Museo permanece cerrado los días lunes
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